Impacto de la Apertura económica en la Industria Colombiana

Publicado en por Admartinez

IMPACTO DE LA APERTURA ECONÓMICA EN LA INDUSTRIA COLOMBIANA

                                                                      


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RESUMEN

En Colombia desde finales de los años 80 y de manera acelerada durante los 90 la economía del país ha sido influenciada por el proceso de apertura económica y políticas neoliberales. Se hace entonces indispensable analizar este proceso evaluando el papel del Estado como regulador de las actividades económicas y como incide su intervención en la generación del PIB. Para ello se observó algunas estrategias de flexibilización interna y externa de la fuerza laboral en las principales empresas en Colombia, especialmente en el sector industrial. Tales transformaciones condujeron a la desregularización de los mercados de capitales, de bienes y servicios y de trabajo, determinando la situación actual incrementando los problemas sociales tales como el desempleo, que junto a una deficiente regulación laboral han agudizado los índices de pobreza del país, no obstante que la inversión extranjera y las exportaciones han aumentado considerablemente.

On Colombia since 80's years and the quickly way the economy of the country had been influenced by the process of the economy opening and neoliberal politics. It make indispensable to analyze this process evaluated the role of the state as control of the economic activities and these have an effect on the generation of the PIB. The fact is that it  observes some strategies of boarder and external flexibility of the laboral force in the principal companies in Colombia especially in the industrial place. Such transformations take to the unstandardize of the capital markets, possessions and services and the work, show it the actual situation increased the social problems such as the  unemployment, that together with to a deficient laboral regulation make heavier the list of poverty of the country, however that the foreign investment and the exports had increased substantially.


 

1. MARCO REFERENCIAL.

•1.1   MARCO HISTÓRICO.


1.1.1 Antecedentes.

El modelo que precede a la Apertura Económica de la década de los 90, combina una estrategia de sustitución de importaciones y protección a la industria nacional, con una estrategia de promoción de exportaciones, apoyada en el otorgamiento de estímulos directos a las ventas en el exterior y en menor grado en el manejo cambiario.

A principios de los 90, Colombia presentaba los aranceles más altos de todo el grupo andino (38.6%), por encima de los de Venezuela (17%), Bolivia (9,8%), Ecuador (32.8%) y Perú (32.1%)[2], ratificando la permanencia de mecanismos de protección a ultranza de los mercados internos frente a la competencia externa, aislando de esta manera a la economía del país de la competencia mundial.

Todo lo cual significaba para Colombia, un marcado rezago tecnológico, así como una considerable limitante frente a la innovación, la productividad, las oportunidades de exportaciones, los niveles de empleo y en general para el bienestar de la población.

De igual forma, la excesiva protección a la industria nacional, hacia que haya una amplia concentración de la industria, haciéndose predominante estructuras monopólicas y oligopólicas, que afectaban en forma directa tanto en los precios como en la calidad de los productos, lo cual quizá hacía de nuestra industria un sector aún más vulnerable para enfrentar a un mercado mundial.

•1.2   MARCO TEORICO.

1.2.1 La Apertura Económica Colombiana. Literalmente la palabra "apertura" implica abolir "encerramientos", que limitan el horizonte de acción de la sociedad y de sus individuos. La sociedad se abre, amplía su ámbito de acción, deja de lado cerrojos y limitaciones[3]; pero ¿qué significa la apertura económica en sí, y más aún que implicaciones tiene para Colombia?, pues bien, básicamente la apertura, hace referencia a la desgravación del comercio internacional, permitiendo el libre flujo de mercancías entre países, caracterizado por el desmonte de los regímenes arancelarios altamente proteccionistas y de las listas de prohibida importación.

Es decir, se presupone la existencia de un mercado de doble vía, donde los productores externos pueden entrar en el mercado interno y los nacionales a los centros internacionales.

Por otra parte supone modificar el papel del Estado como empresario y como conductor de la política económica.

En este punto, cabe hacer hincapié en el hecho de que Colombia, a principios de siglo, presentaba una economía bastante abierta, inclusive por encima del promedio general de países en similares condiciones de desarrollo, sin embargo el devenir de los tiempos, marco para Colombia un considerable cierre de los flujos de comercio internacional, yendo en contravía a lo que se esperaba en los normales patrones de desarrollo mundial.

Es así, como se ratifica la impostergable necesidad de insertar a nuestra economía en el comercio mundial, ya que el aislamiento de Colombia en el escenario internacional constituía  quizá el limitante estructural más importante para la revitalización del crecimiento económico, ya que los niveles de comercio internacional eran sorprendentemente bajos en relación con el de países de la periferia que eran equiparables con el desarrollo colombiano.

Evidentemente, si se hacia necesario el inicio de una  apertura comercial, pero cabe preguntarnos ¿Cómo abordaría Colombia este proceso de modernización?, que si bien permitiría que el país deje de hacer demasiado énfasis en los mercados internos, colocaría a la industria nacional en jaque, donde era determinante el nivel de desarrollo en que esta se encontraba.

Desde esta perspectiva, tenemos como para introducirse en los mercados internacionales, se habla de dos caminos, en primero desde la perspectiva neoliberal, que implica la liberación de

los mercados, y el segundo que intenta explicar como solo la mera liberación, no será generadora de un más alto crecimiento ni una penetración plena y satisfactoria de los mercados mundiales, sino que por el contrario genera retroceso de los sectores en desarrollo, por lo cual plantea, se hace necesario antes mejorar la estructura productiva del país; entendiéndose la apertura desde esta perspectiva no como un proceso de afuera hacia adentro, sino de adentro, hacia afuera[4], basado en el esfuerzo interno del país para fortalecer sus sistemas de ahorro, inversión, producción y exportación.

 

Sin embargo, Colombia, se  enruto por el camino de una apertura automática de liberación de mercados, un proceso "de afuera hacia adentro", donde se niega la intervención estatal, por considerar que esta ha sido no precisamente la más favorable hasta el momento para promover el desarrollo del país.

Situación, que hace que se vea fuertemente amenazada la industria colombiana y en general  los diferentes sectores económicos, frente a la intempestiva necesidad de enfrentar una agresiva oferta, que se encontraba quizá en unas condiciones más óptimas y favorables para competir, que colocarían en evidente desventaja al país.

Sin embargo, la administración Gaviria, era optimista y planteaba la posibilidad de que la apertura exportadora, permitiría romper la tendencia al enclaustramiento del país y que a su vez eso significaría colocar en la vía de alcanzar una estructura más acorde con una economía con nuestro grado de modernidad[5], eso se puede comprobar en las proyecciones de la internacionalización de la economía en perspectiva histórica, previstas por el programa del presidente Gaviria para el periodo 1990-94, (gráfico 1) y donde se puede observar como  a partir de la década de los 90, se proyectaba un incremento en la participación del PIB, tanto del nivel de exportaciones como importaciones, que redundaría en beneficios para el país.

Durante la década de 1970 hasta la década de los 90 la participación de América Latina en el comercio mundial se redujo en casi dos tercios. Fue en dicho contexto internacional y regional donde se impuso el llamado consenso de Washington, que llego a la conclusión de que el libre mercado es la clave del desarrollo económico. En el caso de países del área como Chile las políticas del modelo recayeron fundamentalmente en los trabajadores y demás sectores populares que representan la mayoría de la población. Estos aspectos podrían acentuarse en el caso de un libre tratado entre Colombia y Estados Unidos en donde las asimetrías por subsidios, tecnificación, competencias laborales y acceso a créditos son altas entre los dos países[6].

 

 

 1.2.2 Causas que generaron la Apertura Económica en Colombia: Con respecto a las causas que determinaron la necesidad de establecer un modelo "neoliberal" en contraposición al modelo de desarrollo económico "intervencionista", como parte de una estrategia mundial que busca modernizar las economías y liberarlas de los lastres del enclaustramiento, que se venían constituyendo como los principales obstáculos de una sociedad que se mueve en forma decidida hacia la modernidad, podemos enmarcar como este proyecto neoliberal, viene siendo en últimas una propuesta social y cultural que busca hacer sociedades elitistas con un comportamiento moderno, dinámico, pero sobretodo de consumo individualista que permita perpetuar los desequilibrios económicos y sociales existentes, así como lograr un " crecimiento económico intensivo con base en las exportaciones, la modernización y la adecuación de la infraestructura"[7].

De esta manera, y teniendo en cuenta que a nivel mundial se venia presentado un acelerado proceso de integración de los mercados, con efectos sobresalientes que de una u otra manera beneficiaban los flujos de comercio exterior, así como el crecimiento económico global; habría sido quizá poco rentable, el hecho de que Colombia, se mantuviera ajena a esta realidad, negándose la oportunidad de vincular su desarrollo a la expansión de los negocios en el ámbito mundial.

En este contexto con el inicio del gobierno de Gaviria en 1990, se encontró unas condiciones coyunturales muy favorables para iniciar el proceso de apertura sin generar traumatismos a la actividad económica[8], de las cuales a nivel general podemos hacer énfasis en el hecho de que el país contaba con suficientes reservas internacionales y unos mecanismos de financiación adecuados y suficientes para hacer frente a la eliminación de las trabas administrativas y la reducción arancelaria, sin dejar de lado, el óptimo nivel en que se encontraba la tasa de     cambio, lo cual se supone "generaría una protección más que suficiente para la industria nacional".

En síntesis, las causas, que determinaron la necesidad de introducir a Colombia, en un modelo de desarrollo aperturista, es quizá el evidente agotamiento que presentaba el modelo económico  existente, que llevaba más de cincuenta años y donde predominada la existencia de una economía cerrada, que determinaba la carencia de incentivos para introducir innovaciones y cambio técnico, haciendo que el crecimiento económico, dependa casi exclusivamente del aumento en la población económicamente activa y en el acervo del capital.

Sin embargo y de acuerdo con la lógica del cambio, las fuerzas del pasado tratan de evitarlo, limitando la apertura del camino del progreso al país. Igualmente, se hacia evidentes, muchas más deficiencias del modelo imperante en la época, que hacían que el país adolezca de las herramientas necesarias para alcanzar el progreso; tales deficiencias, se podían describir, como la existencia de una oferta pobre y costosa de materias primas y de bienes de capital, restando competitividad a la producción doméstica en los mercados internacionales, además de que los excesos arancelarios hacían mucho más rentable orientar la producción hacia el mercado interno, constituyendo de esta manera lo que se conoce con el nombre del sesgo anti exportador[9].

En conclusión, se había descuidado el sector industrial, frenando su desarrollo, por los marcados rezagos tecnológicos, característicos de un sistema carente de innovación y eficiencia, además de que había tenido que hacer frente a una excesiva carga burocrática, determinada por un Estado ineficiente.

Por ello quizá, la causa fundamental de la apertura sea la necesidad de introducir al país, en un proceso de modernización, económico, político e institucional, donde se enfoque el aparato productivo hacia el mercado externo, ya que la extrema protección que se había dado al mercado interno hasta el momento, estaba beneficiando el contrabando masivo de bienes de consumo, ha producido la ineficiencia y ha conducido a una inequitativa distribución del ingreso.

Resumiendo lo anteriormente expuesto, podemos determinar que el inicio de la apertura en Colombia se sustenta en tres causas fundamentales: la primera se debe a que el  progresivo cierre de la economía ha hecho más lenta la transformación estructural que el país requiere para su modernización económica y social; en segundo lugar, porque dicha lentitud nos ha hecho perder valiosas oportunidades de utilizar nuestros recursos en forma productiva, estancando la productividad global de la economía y haciendo más conflictivo nuestro devenir social, y finalmente porque el cierre progresivo y la lentitud del cambio estructural han demorado el progreso social y distributivo en los últimos años.

Esta nueva estructura del aparato productivo colombiano es consecuencia de las medidas de estabilización impuestas por el gobierno, en su pretensión de articular las políticas fiscales y monetarias internas a los determinantes de la política económica internacional. Estos programas de estabilización y ajuste fueron impuestos e intermediados por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial a la mayoría de países, con el fin de crear condiciones para facilitar el pago de su deuda externa y ajustarse a las "reglas del juego" del nuevo paradigma de la acumulación y de las relaciones internacionales.[10]

1.2.3 Consecuencias de la Apertura: Rodrik critica la creencia de que las exportaciones y la Inversión Extranjera Directa (IED) es la llave que permitirá el crecimiento económico sostenido de los países. Si se le pregunta a los liberales cuáles son los beneficios de la apertura, la respuesta será el aumento las IED (Inversiones Extranjeras Directas), debido a que generarán empleo y producirán aumento la productividad de la economía. Además, dirán que ningún país puede permanecer cerrado en una economía mundial globalizada.

En verdad, estas son las razones equivocadas para tener una economía abierta. Los beneficios de la apertura están por el lado de las importaciones y no tanto en las propias exportaciones. En general, hay pocas razones para creer que un dólar de exportaciones contribuirá a la economía más que un dólar de cualquier otra actividad, ni que un dólar de IED contribuirá más que un dólar de cualquier otra inversión.

La política de apertura de la economía colombiana, en ejecución desde principios de la década de 1990, se ha centrado principalmente en la liberación del comercio exterior, que ha producido efectos importantes sobre las industrias nacionales en términos de reestructuración, modernización, alianzas, fusiones, ventas a consorcios internacionales, ingreso de capitales, modificaciones en la estructura financiera y aceleración de obras de infraestructura.

Las exportaciones son importantes en la medida en que permiten el pago de las importaciones. Son el "precio" que hay que pagar para acceder a las importaciones. Son un medio y no un fin. La inversión y la estabilidad macroeconómica son los únicos factores que tienen una relación estadística significativa con el crecimiento económico. No sucede lo mismo con la apertura comercial, el volumen de comercio, ni la apertura de la cuenta de capitales, donde la relación estadística no tiene significación estadística. Lo mismo sucede con los niveles de consumo gubernamental y con los gastos totales del gobierno en porcentaje del PBI.

2. IMPACTO DE LA APERTURA ECONÓMICA EN LA INDUSTRIA COLOMBIANA.

2.1 LA INDUSTRIA COLOMBIANA, ANTES DE LA APERTURA.

Antes de concentrar nuestra atención, en el impacto generado por el modelo aperturista de la década de los 90, en el sector industrial, es necesario determinar los factores y características que trazaban el devenir de este sector para Colombia.

La industria Colombiana se había ido quedando atrás de lo que deberían ser sus realizaciones en pro del desarrollo nacional y del bienestar de los colombianos. Ese atraso se manifestaba en términos de poco dinamismo, de baja eficiencia y de poca competitividad en los mercados internacionales.

Una gran parte de los problemas y vacios de la industria colombiana, en los años que antecedieron a la década de los 90, se explica por la falta de atención que había tenido el sector durante los últimos años.

La industria Colombiana, estaba concentrada en la producción de bienes de baja incorporación tecnológica, cuya productividad es baja, y que por consiguiente los costos de producción son altos si se les compara con los niveles internacionales. Esas fallas estructurales y de eficiencia hacen que la producción manufacturera colombiana no pueda competir en los mercados internacionales en el grado en que lo requiere una vigorosa expansión del sector externo[11].

El hecho de que el sector industrial del país, no se encontrará preparado para enfrentar un modelo de apertura, puede explicarse por factores tales como: los elevados costos y la notable carencia de fuentes de financiación, que promovieran los procesos de inversión a la producción, un gran peso impuesto por los elevados costos industriales, debido a la insuficiente infraestructura del país; la notable falta de apoyo del Estado, en aspectos que deberían contribuir a la expansión del sector industrial, es decir se adolece de un sistema de inversión estatal, que intervengan ante la carencia de capital privado, así como la limitada asignación de recursos al desarrollo científico y tecnológico en el país, en proporción al PIB[12].

Adicionalmente se le suma a esto la inadecuada localización geográfica de la industria, debido a que la forma en que se fue desarrollando el país, significo que una parte muy considerable del esfuerzo económico se realizara en las regiones del interior, desaprovechando el enorme potencial de las regiones costeras, que implicaban sobrecostos para las industrias que pretendían ampliar su mercado potencial, mediante la incorporación al sector exportador.

En síntesis, las características que determinan al sector industrial antes de la apertura, demuestran que esta no se encontraba en el mejor momento, para afrontar un proceso de internacionalización, ya que antes se requería del fortalecimiento de la capacidad productiva nacional, de sistemas de mercadeo moderno, de estrategias que permitan aumentar la productividad y competitividad interna y externamente, de una base productiva eficiente y dinámica, pero sobretodo de consolidar el mercado interno.

2.2 IMPACTO DE LA APERTURA EN EL DESARROLLO ECONÓMICO DEL SECTOR INDUSTRIAL.

Con respecto a la industria colombiana, la política de internacionalización de la economía, se presenta como una respuesta a las nuevas tendencias a nivel mundial, que determinan la impostergable necesidad de hacer la inserción del país en un proceso de modernización, que le permita  adaptarse a las nuevas tecnologías, a las nuevas circunstancias del comercio internacional y donde se tenga como objetivo prioritario el aumento constante de la productividad y la competitividad internacional en forma eficiente.

Sin embargo, lo paradójico, de todo este proceso es que se plantee como única alternativa de crecimiento para los países subdesarrollados, un modelo de apertura económica, cuando al mismo tiempo, los países industrializados son cada vez más proteccionistas.

La liberalización de la economía del país, determina unos sectores "ganadores", así como unos sectores "perdedores"; tal es el caso de los insumos de la construcción, el equipo de transporte y de algunos bienes de capital, que sin lugar a duda se ven favorecidos por la apertura; mientras que por otro lado se hace completamente evidente el deterioro del sector textiles, hierro, cuero y papel[13].

Por consiguiente el incremento parcial del grado de competencia, que para los consumidores significó mayor variedad de productos, a precios más bajos y de mayor calidad, por la introducción de productos extranjeros al mercado colombiano, ocasionó que muchas industrias, especialmente de los sectores "perdedores", no lograran sobrevivir a la competencia, desapareciendo sectores enteros de producción.

La apertura incide benéficamente el los sectores de alto componente importado, es decir los más intensivos en materias primas, que, al mismo tiempo son los menos intensivos en mano de obra, igualmente y muy contrario a las previsiones que se habían generado, se ven ampliamente beneficiados los sectores no transables y los sectores de ensamble, que si bien posibilitan la ampliación de un mercado interno, no son aptos para la exportación.

Esto justifica, el hecho de que la balanza comercial del sector industrial pasó en el periodo de la apertura (1990- 1995) de un déficit comercial de US$ 770 millones a otro de US$3.460 millones (gráfico 2).

Gráfico No.2 COMERCIO EXTERIOR DE LA INDUSTRIA 1991- 1995

(Millones de dólares)

AÑO

EXPORTACIONES

IMPORTACIONES

BALANZA COMERCIAL

1991

1596

2364

-772

1992

1403

2673

-1270

1993

1642

4593

-2950

1994

1829

5079

-3250

1995

2174

5634

-3460

 

Fuente: Indicadores de Productividad. Unidad de Monitoria Industrial MDE. Cálculos Econometría Ltda. Cifras del DANE- DIAN.

Este perfil de industria no ofrece posibilidades de empleo calificado, ni tiene capacidad de generar aprendizajes y, menos, de difundirlos al resto de la economía. Contrario a todas las previsiones de sus proponentes, la apertura introdujo a un desarrollo industrial y agrícola que afecta negativamente la balanza de pagos, el empleo y la modernidad.

Dentro de todo este proceso aperturista, uno de los sectores, que quizá vio con mayor expectativa la idea de la penetración de los mercados mundiales, fue el representado en la Asociación Colombiana de Pequeños Industriales (ACOPI)[14], debido a que se centro en la posibilidad de que la mayor vinculación de la economía al comercio mundial, determinaría una interesante posibilidad de ampliar el ámbito de actividades de sus empresarios, justificar la renovación de sus equipos, y, al mismo tiempo, obtener insumos y maquinarias del exterior a precios y calidades adecuadas; sin embargo una vez introducido el modelo de apertura económica, muy contrario de lo que se esperaba, estos sectores se vieron ampliamente afectados, en parte debido a la carencia de apoyo estatal y el difícil acceso a créditos de financiación que les permitiera hacer frente a la situación.

El comportamiento observado durante la apertura es una simple consecuencia del cambio de la estructura económica, donde la mayor parte del aumento del crecimiento se sustenta en la mayor utilización de materias primas y por la reorientación de la composición productiva hacia los sectores que las utilizan más intensivamente, porque a nivel general la tasa de crecimiento del sector manufacturero empezó a descender en 1975 y su promedio entre ese año y el comienzo del gobierno del doctor Gaviria fue solo de 4.2%, muy inferior al que se había logrado en 1965 y 1975, que había sido de 6.5%[15].

Sin embargo, los primeros años de la apertura, impulsaron al sector industria, a emprender procesos de mejoramiento continuo, tanto en sistemas como en equipos, espíritu de renovación, que ha sido particularmente visible en el sector siderúrgico. Lo cual, no contribuyo mucho, a disminuir el impacto general del nuevo modelo económico.

La experiencia Colombiana de apertura económica, refleja a partir de la década de los noventa, un déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos, que generó traumatismos en el crecimiento económico, ya que a pesar, de que como se menciona, el principio de este proceso significo un período de auge; posteriormente la economía decayó sustancialmente, viéndose realmente afectado el sector manufacturero, que se enfrento a un prolongado período de estancamiento por la invasión de mercados externos y competencia de precios relativos, conduciendo a que pequeñas y medianas empresas asumieran altos costos administrativos y tributarios, causando insostenibilidad financiera y administrativa, lo que llevo entre otros factores  a despedir empleados y parar su producción nacional, contribuyendo con altas tasas de desempleo que a finales de la década alcanzaron el 18%, avivando el malestar social generalizado por asignación de recursos que combinadas con políticas para combatir  los altos índices de inflación y manejo macroeconómico adormecieron  un mayor crecimiento de la economía nacional.

Por otra parte, tenemos que el impacto generado por la nueva ola aperturista; no fue igual en todas las regiones del país, sino que más bien se ve influenciado por las condiciones sociales, culturales y geográficas, que determinan una mayor o menor capacidad de respuesta o adaptación inicial a los cambios estructurales que se llevan a cabo.

Así por ejemplo, hay algunas ciudades que potencializan su producción y ven ampliamente beneficiado su sector industrial; tal es el caso del Distrito Capital, que consolida su papel de centro económico nacional, así como su primacía en la red de ciudades, todo esto gracias a las externalidades de las cuales es objeto de beneficio, en razón del gran tamaño y expansión del mercado, la diversificación de la base económica en actividades manufactureras y de servicios modernos, la disponibilidad de mano de obra calificada, así como su localización geográfica al interior del país, que sin lugar a duda favorecieron su expansión industrial.

En otro nivel, y aunque no muy alejado              del presentado por el centro económico nacional, se encuentran las metrópolis intermedias, con tamaños medios de población y de diversificación, que localizan actividades en proceso de modernización, tal es el caso de Manizales, Villa María, y Cartagena[16].

Y como no podía faltar, se encuentra la otra cara de la moneda, las metrópolis regionales y la mayoría de ciudades intermedias y de menor tamaño, donde se ve reducido significativamente el papel de la industria, debido a que muchas de ellas a pesar de su elevada diversificación, continúan especializadas en actividades tradicionales de sustitución de importaciones, lo que no les permite acometer profundos procesos de reestructuración o reconversión industrial, entre las cuales tenemos: Medellín, Valle de Aburra, Barranquilla, entre otras, por lo cual, para estas ciudades, la apertura no significó una mejora de la eficiencia y la productividad, reduciendo su capacidad de respuesta y de adaptación a las reformas estructurales.

Por lo tanto cabe observar las principales características que a tenido la economía Colombiana en los últimos años se puede destacar como lo representa el  gráfico 3 que en el periodo comprendido entre 1980 y 2005 el PIB creció de manera exponencial, con una leve baja en el año 1994 a 1999 y posteriormente siguió su dinámica normal, por su parte la población a presentado un crecimiento  permanente y como es sabido la economía no mantiene un comportamiento uniforme, por el contrario es oscilante, por ello la producción ya sea del sector industrial, agropecuario o servicios en 1990 por efectos directos de la apertura económica, la economía colombiana crecía al 2.1%, debido a la  fuerte entrada de capitales, de importaciones y con un alto crecimiento de la deuda interna privada, un incremento del gasto público y un aumento fuerte de la demanda, la economía creció en 1995 al 5.2%.

 

No obstante que la participación del sector industrial en el PIB, es mínima con un 14% en lo que corresponde a los últimos años, con una tendencia a disminuir, el gráfico 4 muestra la composición productiva en Colombia, con un dominio del sector terciario.

 

Lo anterior demuestra que el país se ha convertido en una economía basada en la tercerización debido a que en esta rama  las utilidades se hacen más atractivas y fáciles de conseguir y su crecimiento es sobresaliente; como lo demuestra el crecimiento sectorial del PIB, para el 2005 donde la industria representa el 4.7%, el comercio 7.8%, establecimientos financieros 9.8%, y servicios de intermediación financiera 51.6%.   

El sector externo en la economía Colombiana, permite evaluar que las exportaciones están entre el 15 y 20% del PIB, de lo cual se infiere que el 80 y 85% constituye el mercado interno. Si se tiene como objetivo el comercio exterior, las exportaciones tienen que ser sustitutivas de la producción interna, de lo contrario es riesgoso exponer la economía al libre mercado, ya que las exportaciones se reducen  con el ingreso de las importaciones,  lo que cuestiona tanto la capacidad de las políticas como la respuesta de la economía ante la liberalización de los distintos mercados. (Gráfico 5)

Por su parte La inversión extranjera directa (IED), ha aumentado considerablemente, Sin embargo no debe pensarse que ella se dirige a la creación de nuevas empresas y nuevos empleos, por el contrario estas se dirigen a sectores primarios, constituidos de pocos empleos y altas ganancias.

Por ende el desempleo es causado por la globalización y el capitalismo, puesto que si aumenta la producción, el número de ocupados disminuye. Muestra de ello son las políticas implantadas por el actual gobierno, que promueve el "crecimiento económico", pero no se refleja en el incremento proporcional del empleo, además no se puede decir que el país este creciendo económicamente, analizando la historia,  esto significa el recuperarse de índices relativamente bajos de años pasados.

Entonces , aquellas políticas que promueven el crecimiento económico, no son políticas de empleo y mucho menos de bienestar social, que deberían ser el principal objetivo del gobierno para combatir los problemas económicos, generados por la apertura y la falta de herramientas estructurales de sostenimiento, adecuadas para la construcción de métodos mas eficaces y competitivos.

Finalmente podemos decir, que el modelo de internacionalización económica, sumergió a Colombia, en un proceso de declive de la mayoría de sus estructuras productivas, quizá no porque la receta neoliberal teóricamente postulada por Frederick Hayek, como modelo alternativo al socialismo, haya sido un modelo ineficiente o poco productivo, sino porque se subestimo el papel de los agentes sociales y la función correctiva del Estado respecto del mercado, lo cual condujo a una crisis económica que se manifestó en la proletarización de grandes ciudades y el surgimiento de grandes sectores de pobreza.

 

CONCLUSIONES

  • ü La apertura se basa en la sustitución de importaciones y busca tener tasas de cambio por debajo del punto de equilibrio para equilibrar el sistema de precios nacionales con los del exterior para que los productos colombianos puedan venderse en el mercado mundial. Lo anterior no es más que una de las tantas políticas recomendadas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional para que el país sea capaz de incrementar sus exportaciones (inundando con producción barata los países industrializados) y generar recursos suficientes para solventar la deuda externa.
  • ü Resulta triste y desalentador pensar, que las políticas aperturistas de principio de década, más, que un aliciente para el desarrollo, resultaran perversas para la industria nacional, generando grandes pérdidas, que se manifestaron en deterioro general de bienestar. Una de las principales causas del porque la apertura económica no ha dado resultados económicos efectivos, en nuestro país, son las preferencias proteccionistas que manejan nuestras empresas privadas; la burocracia y la ineficiencia del sector público. A esto se debe que no estemos preparados para confrontar la competencia de compañías extranjeras; generando así, en el mayor de los casos, que las empresas nacionales se arruinen, y se forme una cadena de dificultades económicas, sociales y políticas; como el desempleo, el contrabando, entre otras.
  • ü El país tiene aún mucho campo de acción para su industrialización; cuenta con valiosos recursos naturales, con un excelente capital humano, con una situación geográfica privilegiada, equidistante entre los países del norte y del sur de Suramérica, con salida a los océanos Atlántico y Pacífico, que lo sitúa en condiciones especialmente favorables para atender los mercados de exportación, ¿por qué no se aprovecha adecuadamente esas riquezas?
  • ü En nuestro país, la generación de las ideas de la política industrial, obedece a los lineamientos generales, de la política económica, es decir, que las posiciones se repartían entre los proteccionistas a ultranza, y los inclinados a la liberalización de los mercados, siendo esta última la postura más asumida luego de los 80´. Las aspiraciones del plan de desarrollo del Presidente Cesar Gaviria," La Revolución Pacífica", lo que pretendía, era crear el ambiente institucional adecuado para que el mercado fuera el medio por el cual se asignaran los recursos; pero la falta de estímulos reales por parte del Estado, hizo que no se lograran los objetivos de agilizar la industria.
  • ü El desarrollo de la industria nacional debe estar guiado por el estado, es decir que su papel no solo es el de crear un habiente propicio, sino el de intervenir activamente en la creación y mejoramiento de estructuras y superestructuras que faciliten al país el aprovechamiento de sus potenciales. Las ventajas creadas son en si mismas desarrollos de la sociedad que se retroalimentan y hacen de los países lugares mas dignos y con mayores oportunidades. Colombia no pudo aprovechar debidamente las ventajas de un modelo de apertura económica por la falta de lógica social, y exceso de lógica formal, sin embargo la tendencia a la racionalización y desarrollo de la apertura puede llevar a los países a aprovechar mejor las ventajas que ofrece.
  • ü En Colombia, se ha presentado una gradual perdida de participación de la industria en los procesos dinámicos de la economía. Esto lo vemos al comparar los índices de crecimiento con el PIB que en el periodo 74-96 fuera de 3.81%, mientras la industria creció 2.6%. Factores como el fomento de mano de obra capacitada, que este al nivel de los requerimientos de las empresas, la promoción de las pymes como motores de salida y soluciones viables a los problemas de desempleo y generación de valor agregado, el medio ambiente y la sostenibilidad del desarrollo, son características de la nueva visión, de las ventajas comparativas creadas, que abandona la antigua concepción que la dotación de recursos naturales.
  • ü La producción de artículos a precios competitivos, no depende ya de la intensidad en mano de obra, sino de la implementación de tecnologías, que hagan más eficiente la empresa, asimismo, los medios de comunicación y las vías de transporte, son fundamentales en la creación de un país industrial, como la estabilidad macroeconomía se entiende como un medio para el crecimiento, ya que si se envían las señales a los mercados, estas no serán distorsionadas, lo que a su vez les proporciona a los individuos el ambiente propicio para sus transacciones.
  • ü La economía Colombiana es más cerrada actualmente de lo que era en los años ochenta. Posiblemente esa sea la explicación para el hecho de que muchos de los resultados esperados de la apertura económica no se hayan observado en la economía colombiana en la década de los noventa. Es de esperar que hacia el futuro, con una tasa de cambio más competitiva, como la que ya se tiene actualmente, y con un balance comercial más equilibrado del que se tuvo en los años noventa, el indicador alternativo de apertura se recupere y los beneficios de ese proceso empiecen a manifestarse en forma plena sobre la economía colombiana.
  • ü La principal crítica al programa de Apertura es que resulta insuficiente, tanto en el diagnóstico como en las políticas, al considerar solamente los aspectos de la oferta y "olvidar" los referidos a la demanda: especialmente el potencial dinámico de la demanda interna (restringido por las políticas monetaristas), las desarticulaciones Inter. e intra sectoriales (bajo encadenamientos de las demandas sectoriales) y las propias limitantes de la demanda externa. Al desconocer las condiciones de la "demanda efectiva", la Apertura corre el riesgo de conducir al país a una mayor concentración de la propiedad agravar la distribución del ingreso, reducir el potencial del gasto (público y privado), enrarecer las relaciones obrero-patronales, y en ese contexto, desestimular el clima de los negocios y la propia inversión productiva.

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[1] URREA GIRALDO, Fernando. Globalización y prácticas de flexibilización laboral en grandes empresas: El caso colombiano. Consultado en: http://www.galeon.com/grupogest/articulos/art0009.htm

 

[2] HOMMES RUDOLF. Un Apertura Hacia el Futuro. Tercer Mundo, primera edición. Bogotá, 1994.p.29.

[3] MENDEZ JORGE. Efectos sociales de la Apertura en Colombia. Instituto de Estudios sociales Juan Pablo Segundo. Bogotá, 1993. p, 19

[4] Ibíd.

[5] PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA, Departamento Nacional de Planeación. Modernización y Apertura de la Economía. Impreandes. Bogotá, 1991.p, 22.

[6] Introducción. Consultado en: http:/bdigital.eafit.edu.co/bdigital/PROYECTO/P338.1F825/introduccion.pdf (27/11/ 08 , 11:40 A.M)

 

 

 

[7] RAMOS MUÑOZ DORIS PATRICIA. Influencia de la Apertura en el desarrollo Económico de Nariño. Tesis de Grado. Pasto, 1996. P.8.

[8] HOMMES RUDOLF. Un Apertura Hacia el Futuro. Op cít, p.32

[9] HOMMES RUDOLF. Un Apertura Hacia el Futuro. Op cít, p.32

[10] SARMIENTO ANZOLA, Libardo. Capitalismo y cambios estructurales en la Economía Colombiana. Consultado en: http://www.galeon.com/grupogest/articulos/art0008.htm(27/11/ 08 , 11:45 A.M)

 

 

[11] REVISTA DE LA CONTRALORIA GENERAL DE LA REPÚBLICA. Economía Colombiana. Abril-mayo 1990. Nos. 228-229.p.33.

[12] REVISTA DE LA CONTRALORIA GENERAL DE LA REPÚBLICA. Economía Colombiana. Abril-mayo 1990. Nos. 228-229.p.34-36

 

[13] SARMIENTO PALACIO, EDUARDO. Apertura y Crecimiento Económico. Tercer Mundo Editores. Bogotá, 1996. P.8.

[14] MENDEZ JORGE. Efectos sociales de la Apertura en Colombia. Op cít, p.32

 

[15] SARMIENTO PALACIO, EDUARDO. Apertura y Crecimiento Económico. Op cít, p.38.

[16] CONTRERAS LOTERO JORGE. Apertura Económica y Desarrollo Industrial en las Áreas Metropolitanas de Colombia. Revista Latinoamericana de Estudios Urbano Regionales. Pontificia Universidad Católica de Chile, vol. XXIV, Número 072, Santiago, Chile, 2003.

Desde finales de la década de los ochenta el país inicio la introducción hacia la apertura de la economía a los mercados externos y una mayor liberalización. Pero será en la década del noventa durante la administración Gaviria (1990-1994) cuando se pone en marcha la liberalización económica del comercio exterior colombiano y esta administración se adhiere a la postura neoliberal del Consenso de Washington. Como es sabido una de las reformas ejes del Consenso es la laboral bajo el esquema de lograr la máxima flexibilización del mercado de trabajo[1]. Hoy en día el ideal en los sectores empresariales son las "zonas económicas especiales" para la exportación, cuyo objetivo es suspender en ellas todo tipo de legislación laboral y la generalización para el conjunto de la economía de fórmulas alternas de contratación laboral temporal con pagos lo más ajustados a un salario por artículo producido sin reconocimiento a derechos individuales y colectivos. 

 

 

 

 

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Ever 04/13/2016 22:36

Apertura economica